Este artículo es un paso más en nuestras reflexiones en torno del plan de estudios y las modificaciones que creemos necesario implementarle. Camino que comenzamos escribiendo sobre las orientaciones de la carrera, y que en esta oportunidad retomamos a partir del eje de “la teoría y la práctica”, a través de la estructuración del plan de estudios en materias teóricas y talleres.
Es importante, en primer lugar, exponer el marco que fundamenta que, en general, reflexionemos sobre el plan de estudios y que, específicamente, elijamos este eje. Una reflexión sobre la reforma del plan de estudios se basa en la necesidad de una transformación global y no en cambios sobre materias o talleres en particular. Sabemos que no se trata de pensar superficialmente un reacomodo de materias, de agregar talleres, ni mucho menos de recortar teoría, y que quizás tampoco se soluciona actualizando los programas de cada materia. Creemos que se trata de analizar qué orientación política tiene hoy la carrera y qué orientación creemos que debe tener para ser un aporte efectivo para la transformación social.
Entendemos que la carrera ha sido pensada en torno a una necesidad social, en este caso la necesidad social de comunicación, que justifica o requiere la formación de comunicadores/as y comunicólogos/as que intervengan en este campo. En este sentido, queremos tratar de ver cuál es el rol de la práctica dentro de la carrera, ver qué nos permiten hacer estas prácticas hacia ese “afuera” de las paredes de la facultad.
El modelo de la carrera propuesto por el plan de estudios actual no se adecua a las necesidades (que -por dar sólo un ejemplo- por las discusiones y debates que suscitó el Proyecto de Ley de Servicios Audiovisuales en muchas organizaciones, medios, y al interior de la facultad, vemos que son reales, complejas y diversas) sino que prefigura profesionales del campo de la comunicación muy capaces pero con escasas posibilidades de inserción. No sólo no se plantea la utilización de los saberes producidos como herramientas de transformación de la realidad, sino que no encontramos espacio con la configuración actual del campo donde desempeñarnos. La educación tiene que servirnos, como cientistas sociales, para transformar nuestra realidad. Nos oponemos a convertir a la carrera de Comunicación en una carrera de técnicas para insertarnos en un mercado laboral flexibilizado, para cobrar precarios salarios y trabajar en precarias condiciones. No queremos ser una rueda más de este engranaje.
Creemos que lo que necesitamos es que las prácticas de la carrera sean reales, que estén inmersas en la sociedad, que haya contacto y relación con instituciones, organizaciones, medios, individuos, que vayan por el lado de los vínculos que esperamos la universidad tienda con otros actores sociales, rompiendo esa frontera entre el adentro y el afuera que en la actualidad escinde la mayor parte de los talleres de las materias teóricas y vuelve a éstos verdaderas prácticas de laboratorio.
En ese sentido, repetimos, la necesidad de transformar la carrera no viene por el lado de más talleres (y mucho menos como complemento de menos teoría) sino por un cambio cualitativo. Esto se relaciona, vale la pena aclararlo, y para seguir pensando en una reforma global, con la reflexión sobre la reconfiguración de las orientaciones, en tanto los TAOs (Taller Anual de la Orientación) son parte de las pocas materias “prácticas”: quizás una transformación real se base en la percepción de que no es necesaria la condensación en un año de ciertas prácticas relacionadas con alguna orientación, sino que esto puede diluirse en prácticas a lo largo de la carrera.
Con estas líneas no clausuramos el debate. Sistematizamos una vez más nuestras reflexiones esperando que sirvan de aporte a la discusión. Si bien no sabemos a qué puerto llevará la discusión sobre la reforma del plan de estudios –abierta más de una vez en la historia de la carrera pero nunca efectivizada-, creemos más que necesario involucrarnos y participar. Es necesario reflexionar sobre nuestros objetivos y cómo la carrera aporta a ellos y de qué manera podría hacerlo, reflexionar sobre el rol que cumple la Universidad en la sociedad hoy y qué rol esperamos que cumpla. Y creemos que es necesario hacerlo de conjunto, por lo que te invitamos a leer esta nota y compartirla, discutirla con nosotros y con otros compañeros o compañeras de cursada.
ContraHegemonía en Comunicación
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martes, 16 de junio de 2009
sábado, 9 de agosto de 2008
Reforma del plan de estudios
Quizás no estás al tanto de qué pasó en nuestra carrera en torno a la discusión sobre el Plan de Estudios y sus intentos de reforma. Y en realidad el balance hasta el momento no es precisamente bueno. El plan de estudios de Comunicación es el mismo desde el inicio de la carrera, allá por el año 1986. El espacio más difundido, al menos en los últimos años, que se abrió institucionalmente para su discusión, fue endeble y muy poco democrático: en el 2006 se conformó una comisión ad-hoc, integrada por tres estudiantes, tres graduados y tres docentes, que finalmente fue disuelta, pero que en su momento abrió el campo a la discusión por la negativa, por la exclusión de la gran mayoría de la comunidad académica del ámbito de debate. Frente a esto, y por una democratización de los espacios de discusión, en la facultad funcionaron dos espacios. Por un lado, la Comisión Abierta –conformada por estudiantes agrupados e independientes-, y por otro el grupo de Autoconvocados –docentes y estudiantes-. Desde ContraHegemonía alentamos en su momento el funcionamiento de ambos espacios en conjunto, con la idea de que la fragmentación del debate en grupos con los mismos objetivos no es nunca lo más productivo, y participamos de hecho en ambos, pero no confluyeron en la práctica.
A lo largo del 2007, en la Comisión Abierta se trabajó en pos de la organización de unas Jornadas de discusión. El modelo de las jornadas estaba armado; la fecha, establecida. Pero tras el ajetreo electoral de septiembre y octubre, la organización de las jornadas se congeló.
Actualmente, ya bien entrados en el año, y en un momento en el que institucionalmente los problemas comunicacionales más urgentes parecen ser otros, creemos que es muy importante continuar el debate. Por un lado, esperamos que puedan volver a ponerse en funcionamiento espacios como estos, y en pos de eso dialogamos entre agrupaciones para enmarcar en un espacio las discusiones que creemos necesario llevar a cabo. Pero por otro lado, mientras tanto, no queremos de dejar de problematizar nuestra formación hasta que alguno de estos espacios reanude la marcha o se conforme uno nuevo. Y más cuando desde la dirección de la carrera se está impulsando una Comisión de Asuntos Académicos, escasamente difundida, para debatir las posibles modificaciones del Plan de Estudios nuevamente a puertas cerradas.
Por esto pensamos cuáles son los ejes del plan de estudios a partir de los cuales podemos informarnos y debatir. Uno de ellos es la estructuración en un tronco común y las cinco famosas orientaciones.
Sabemos la incertidumbre que significa para todos nosotros en algún momento la idea de las orientaciones, y el desconocimiento que tenemos de ellas más allá de las ideas vagas con las que contamos. Además, muchas veces escuchamos decir que una de las falencias del plan de estudios es la desproporción entre tronco común y orientaciones, pero tardamos años en llegar a esa instancia para comprobarlo o desmentirlo. Para poder profundizar en este tema, recurrimos a las fuentes: graduados y docentes que puedan contarnos de qué se trata. Para que tengamos una herramienta más para la reflexión y el debate.
Creemos que los debates más productivos y enriquecedores serán aquellos en los que nos veamos todos involucrados, y por eso te invitamos a participar, te invitamos a acercarte críticamente a tu carrera, a hablar y escuchar en los espacios que conformamos justamente para eso, a organizarlos.
A lo largo del 2007, en la Comisión Abierta se trabajó en pos de la organización de unas Jornadas de discusión. El modelo de las jornadas estaba armado; la fecha, establecida. Pero tras el ajetreo electoral de septiembre y octubre, la organización de las jornadas se congeló.
Actualmente, ya bien entrados en el año, y en un momento en el que institucionalmente los problemas comunicacionales más urgentes parecen ser otros, creemos que es muy importante continuar el debate. Por un lado, esperamos que puedan volver a ponerse en funcionamiento espacios como estos, y en pos de eso dialogamos entre agrupaciones para enmarcar en un espacio las discusiones que creemos necesario llevar a cabo. Pero por otro lado, mientras tanto, no queremos de dejar de problematizar nuestra formación hasta que alguno de estos espacios reanude la marcha o se conforme uno nuevo. Y más cuando desde la dirección de la carrera se está impulsando una Comisión de Asuntos Académicos, escasamente difundida, para debatir las posibles modificaciones del Plan de Estudios nuevamente a puertas cerradas.
Por esto pensamos cuáles son los ejes del plan de estudios a partir de los cuales podemos informarnos y debatir. Uno de ellos es la estructuración en un tronco común y las cinco famosas orientaciones.
Sabemos la incertidumbre que significa para todos nosotros en algún momento la idea de las orientaciones, y el desconocimiento que tenemos de ellas más allá de las ideas vagas con las que contamos. Además, muchas veces escuchamos decir que una de las falencias del plan de estudios es la desproporción entre tronco común y orientaciones, pero tardamos años en llegar a esa instancia para comprobarlo o desmentirlo. Para poder profundizar en este tema, recurrimos a las fuentes: graduados y docentes que puedan contarnos de qué se trata. Para que tengamos una herramienta más para la reflexión y el debate.
Creemos que los debates más productivos y enriquecedores serán aquellos en los que nos veamos todos involucrados, y por eso te invitamos a participar, te invitamos a acercarte críticamente a tu carrera, a hablar y escuchar en los espacios que conformamos justamente para eso, a organizarlos.
¿Qué onda las orientaciones? (extractos)
(si te interesa leer las entrevistas completas, mandanos un mail a contrahegemonía@lamella.com.ar o dejanos un mensaje en el blog: chcomunicacion.blogspot.com)
CLAUDIA VESPA – GRADUADA ORIENTACIÓN EDUCACIÓN
“Es muy ecléctica la estructura de nuestra carrera, hay materias que pasan como si nada, materias que te rompen la cabeza, y es difícil encontrar el límite. Hubo materias realmente interesantes, que disfruté y que aproveché. Casualmente la troncal, o la que se supone que es la troncal, que es el TAO, fue desastrosa. A lo mejor como estudiantes tendríamos que accionar más para que ciertas cosas de la facultad cambien, ¿no? Yo creo que somos como estudiantes bastante cola aplastada. Mi caso es especial porque yo empecé con docencia y después hice la carrera. Busqué en el diario y lo único que no decía era Licenciado en Comunicación. Lo que pude hacer diferente en relación con la docencia fue trabajar en una ONG, y creo que ese es un buen campo para un egresado de Comunicación Social, insertarse en diferentes instituciones donde se pueda realmente trabajar lo comunicacional. La mayoría de los chicos cuando ingresan quieren ser periodistas o publicistas, todos los años sistemáticamente los chicos plantean eso. No se les ocurre que la carrera es mucho más amplia y que hay muchos más canales. La carrera es un misterio. O sea, quien sigue Comunicación tiene que tener mucha fe. Porque uno no sabe dónde está parado. A mi me parece que la tesina al final es un desafío, que sufrís, pero es un desafío que hay que pasarlo. Si vos no llegás a producir esta tesina es como que no naciste universitario. En Comunicación la escritura es esencial. Entonces es inevitable que pases, para cualquiera de las Orientaciones, por la tesina. La orientación no me ayudó a prepararla, pero empecé antes con mi tema. Eso me gusta también mucho de nuestra carrera, que en muchas materias se exija un trabajo final de elaboración, eso te va preparando.”
DANIELA BRUNO – DOCENTE TAO POLÍTICAS Y PLANIFICACIÓN
“La orientación es un acercamiento a la práctica profesional, donde empezás a discutir cuestiones más específicas sobre el campo de las políticas públicas en comunicación. El taller (TAO) realmente opera como un espacio más cerca de la práctica profesional, y más específica en este caso en el campo de las políticas públicas y políticas de comunicación y del proceso de planificación en las organizaciones. Los alumnos no llegan bien preparados, hay muy poco contacto previo con organizaciones sociales. Hay muy poca experiencia de militancia social, militancia política, y eso sería muy bueno que lo vieran, porque eso realmente haría que tengan otras capacidades para el análisis de las prácticas sociales con las cuales trabajamos; no hay una experiencia de trabajo de campo; hay un problema de formación metodológica; hay otra cuestión, este taller trabaja con organizaciones sociales haciendo un trabajo de campo a lo largo de un año, ¿no? Ahí el nivel de compromiso, de responsabilidad, de los estudiantes respecto de las problemáticas en las que trabajan las organizaciones es una variable determinante para el proceso. Y muchas veces nos encontramos con algunos muy desanimados, muy desinteresados. Específicamente con Comunitaria, ahí hay una división que yo no sé si sigue vigente, hay una serie de espacios comunes, o superposiciones…Fueron concebidas en un momento en el que la política pública iba por un carril, más vinculado a lo estatal, y lo comunitario iba por otro lado. Me parece que hoy lo público no es exclusivamente estatal y tampoco es exclusivamente comunitario. Defiendo la tesina, para mí es algo necesario, la defiendo como instancia de aprendizaje. Pero para que sea realmente una instancia de aprendizaje es importante que la Universidad acompañe, con un buen tutor, con un buen taller de tesis, con orientaciones más específicas, más claras respecto de qué se espera de la tesina, Pero para eso sería importante que la Facultad se expida con una política respecto con las tesinas, que la tesina sea algo más que un hito en la graduación de un pibe.”
ESTEBAN MAGNANI – GRADUADO ORIENTACIÓN POLÍTICAS Y PLANIFICACIÓN
“Me interesaba el tema de poder tratar de entender cómo se modifica una política pública y cómo se generan, a partir de modificaciones en políticas públicas, comportamientos distintos en distintos actores sociales. Normalmente acá en la carrera se plantea a muy pequeña escala, se busca el cambio en una institución para que ciertas cosas funcionen mejor. Es una de las cosas más difíciles que existen… Yo tuve que hacer un trabajo para el TAO en el instituto de cine y era una cosa mucho más teórica (que práctica). Primero tenés que tener una legitimidad política muy fuerte para modificar la comunicación interna o tenés que estar mucho tiempo ahí para generar relaciones personales que te den cierta legitimidad para empezar a generar cambios en conductas que den beneficios. Pero es dificilísimo. Igual te da un baño de realidad importante.
Yo no siento que haya muchas diferencias entre las orientaciones. Tenés un par de herramientas más en torno a una cosa, pero la comunicación termina teniendo mucho de sentido común. Y el sentido común que también es producto de todo lo que vas viendo en la carrera con ese eclecticismo increíble. Estuviste en tantos universos mentales que tenés un montón de herramientas que no te das cuenta ni que tenés. Y eso está bueno. (La carrera) te prepara bien para que, al meterte en algún lugar, rápidamente muestres que tu techo es alto.
(Para la tesina) Hay muchísimos temas. Hay tantos temas que son realmente útiles que se hagan. Tengo unas compañeras que están haciendo un relevamiento de toda una serie de reuniones que han hecho feministas. Poner todas juntas es algo que está bueno y nadie lo había hecho. No es algo que vaya a cambiar la historia del feminisimo ni mucho menos, pero nadie lo hizo hasta el momento y está bueno. Es chiquita la tesina. Hay gente que dice “voy a responder qué pasó en el 2001” y 80 páginas no te alcanzan ni loco. Tiene que ser una tesis chiquita o un relevamiento de algo chiquito también. “
CAMPOLONGO – DOCENTE ORIENTACIÓN PERIODISMO
“La Orientación tiene como misión acercar a los alumnos lo máximo posible a los escenarios reales del mercado laboral, en el caso de las dos asignaturas a mi cargo - Planificación de la Actividad Periodística I y II – desde un punto de vista teórico y práctico. Sería aconsejable una mayor conectividad entre todos los profesores que estamos a cargo de cátedras en la orientación. El TAO, hasta donde yo conozco, prepara a los estudiantes para el trabajo final en la investigación de productos en soporte gráfico, radial o audio visual o temas conexos como análisis discursivos de medios, comunicación institucional, etc. Si bien la orientación periodismo tiene ciertas zonas comunes con el tronco común, la especialización en periodismo debería tener más asignaturas porque no me parece que un estudiante que está por ingresar tenga tan claras las diferencias entre comunicación y periodismo. La tesina significa una suerte de cierre de un ciclo de grado y la posibilidad que el estudiante ponga en juego parte de los saberes adquiridos. Pero últimamente noto que es una dificultad para los estudiantes conseguir tutores, ya que a la mayor parte de nosotros nos escasea el tiempo y tanto su tutoría como su evaluación lleva una carga importante de tiempo para poder hacerlo responsablemente.”
SANTIAGO CASTELLANO – GRADUADO ORIENTACIÓN PERIODISMO
“Cuando entré en la orientación tenía clara idea de que quería hacer periodismo. Las expectativas fueron cumplidas, porque la orientación te da las herramientas básicas para manejarte dentro del campo del periodismo con otras que hayas ido trabajando en los talleres (radio, audiovisual, etc) y también en los optativos. Ahí tenés los elementos básicos. Mi punto de vista personal tiene que ver con que quizás las orientaciones están muy al final de la carrera. Siendo un tronco tan largo, por ahí las materias más específicas se tienen que dar con un desarrollo que tenga que ver más con la profesión o el mundo del trabajo. El tronco común tiene un enfoque que tiene que ver más con alguien que va a investigar en el campo de la comunicación, pero no todo el mundo sale con esa idea. Sería interesante que los estudiantes puedan empezar a cursar materias de la orientación desde antes. La dificultad no es mayor que las últimas materias que el tronco. Tranquilamente las podés cursar antes. (Respecto de la tesis) Yo lo que hice fue un producto radial con otros dos compañeros de cursada. Armamos un programa de investigación. El producto era el demo con una fundamentación por escrito con el marco teórico. Esa es una de las posibles tesinas que existen. Muy pocas personas hacen este tipo de tesinas, porque no se conocen y es tan válida como una tesina de investigación académica. En la orientación se trabajan productos con diferentes formatos que sirven como puntapié para la tesina. Hay como una sobreexigencia con la imagen de la tesina. Lo que en su origen era un trabajo final del taller de orientación se convirtió en un trabajo en que hay que decir lo último que uno tiene sobre comunicación, elaborar aportes originales. El sentido es que sea un trabajo de cierre donde se permitan articular los conocimientos que acumulaste, con un aporte personal, tu aporte en el campo limitado que estás trabajando, pero nada más. Estamos tratando de que se amplíen la cantidad de tutores para dedicarle todo el tiempo que necesitan a ese trabajo de seguimiento personalizado. También promover espacios para compartir con otros tesistas. Muchas veces se hace cuando terminás de cursar, y no tenés conexión con tus compañeros. Hay un trabajo sobre pensar lo que es un producto editorial. Para que los egresados puedan pensar nuevos medios.”
JORGE LIPETZ – TITULAR TAO PUBLICIDAD
“La orientación en opinión pública y publicidad la defino como la más atípica con relación a la estructura y al tronco de la carrera. De todas las orientaciones, junto con periodismo, son las que más concretamente abordan el tratamiento de lo que es el eventual mundo de la inserción profesional en un mundo comercial. Lo que no ha sido exitoso es que el mercado conozca las cualidades y la calidad de formación de nuestra carrera. Ese es un problema de gestión universitaria, no tanto de la formación. Perdemos con carreras muchísimo más cortas, con menos carga, con más carga específica y práctica pero nada del bagaje cultural de nuestra carrera. En la orientación todas las materias son teórico-prácticas. Tienen una importante carga práctica: los chicos hacen. Mucho no se puede hacer en una facultad que tiene cuatrimestres cortos, más los feriados, los paros… pero en el TAO van trabajando permanentemente. No es un taller más, que se aprueba con presentes. Tiene no menos de una docena de mini trabajos, todas las semanas están presentando algo.
El tronco común debería ser más corto y las orientaciones deberían empezar mucho antes. Uno tiene que empezar a tener claro desde antes para donde quiere orientarse. La obligación de una Universidad es responder en equilibrio a lo académico y a la demanda del Mercado en un país. Esta carrera forma para diversas salidas.
Para presentar la tesina hay cuatro años después del TAO. Cuando la tesina no se empieza poco después de terminar el TAO, retomarlo es terrible. La cantidad de temas y la variedad de formatos es amplísima. Cualquier tema (no importa que haya sido de la orientación o no) que te haya gustado hacer, puede ser el germen de la tesina. No es una cosa terrible. La nota del TAO es el promedio de notas de la cursada y de la nota de la tesina, y en muchos casos esta puede no tener nada que ver con el TAO. La nota del TAO queda pendiente hasta tanto el alumno presenta la tesina. Algunos dicen que hay que desengancharlo. Debería haber un taller de tesina y al tutor le facilitaría el trabajo que el alumno venga con un mínimo conocimiento, es una carga para alguien cuya función es supervisar el tema. El TAO debería ser la materia integradora de la orientación. Considero un error entrar al TAO con el mínimo de materias aprobadas, sin cursar ninguna otra de la orientación antes. Nosotros damos por supuesto en el TAO que los conocimientos básicos de las otras materias los tienen. Yo sugiero que a nuestra orientación entren por comercialización y campañas, para que el TAO no les resulte tan desconectado.”
VICTORIA PONFERRADA – GRADUADA Y DOCENTE ORIENTACIÓN PUBLICIDAD
“De todas las orientaciones, la de Publicidad tiene más técnicas. Conjuga teoría con técnica, que es algo preciado en el mercado laboral. En cambio la orientación de Periodismo tiene menos técnica que los talleres previos. Es más teórica, a pesar de ser periodismo, tiene un contenido más teórico. Es por eso que yo elegí Publicidad. (…)Me parece muy interesante esta idea del camino propio, la idea de poder hacer diferentes recorridos según intereses personales. Creo que el debate está abierto, que todavía no se sabe cómo va a devenir esto. Pero por un lado me parece interesante la idea de no tener cuarenta materias, una carrera tan larga, tan teórica, tan pesada, que termina siendo un graduado que sabe mucho pero no sabe tanto, o sea, que le faltan herramientas. Tiene mucha teoría encima pero sin herramientas para defenderse en la calle. (…)Hay muchas materias que en la orientación vuelven, que son muy necesarias, que se juntan, se articulan. Es absurdo pensar que son dos mundos. Lo que tendría que ver es la habilidad de articularla (…)Yo creo que la tesina es algo realmente complicado, que es lo que nos está trabando en tener graduados. Y eso no es bueno para la carrera. En términos estrictos me parece excesivo, me parece que no tiene que ver con el quehacer de todos nosotros, tiene que ver con el quehacer de algunos de nosotros, que tienen un horizonte académico.(…) Mi humilde es que se puedan altercar, como hay en otras casas de estudio de la Universidad. O sea, que una tesina vale por dos seminarios, que una tesina vale por otra cosa. Que permite, en algún momento -y esto tiene que ver con el plan de estudios reformado- que los alumnos empiecen a elegir su camino.(…) Me gustaría que llegue un momento en el que la orientación sea vista como parte de la carrera y no como un elemento anómalo o externo. No lo es, somos los mismos, somos compañeros, y sería más rico poder juntar y no separar porque de hecho con los colegas no estamos separados.”
NELSON CARDOSO – GRADUADO Y DOCENTE ORIENTACIÓN COMUNITARIA
“Yo llego a la carrera cuando recién empezaba y elegí la carrera por Comunicación Comunitaria y eso era un título, La orientación se fue haciendo a medida que iba cursando.
Lo que fue muy positivo del TAO es que la tesina se hacía en el TAO, lo terminabas y la entregabas, había un seguimiento de la investigación en el propio taller anual, tenías al docente ahí que era tu tutor... me parece que era mejor, la hacías antes de la orientación. Estaba bueno porque tenías una tutoría semanalmente. Ahora me toca a mi tutoriar tesinas y a la mayoría se les hace un plomazo porque terminan de cursar, se desconectan de la facultad y retomar termina siendo una carga. Es contraproducente porque se la quieren sacar de encima, egresar, tener un título y lo hacen como un trámite y no como una investigación con la riqueza que eso tiene y hasta con las posibilidades de inserción laboral que eso puede tener
(Habría que) hacer un recorrido más personal, ya el que tiene un perfil que pueda elegirlo antes, alargar la orientación. Yo creo que necesitamos más materias correlativas, algunas muy específicas que no están en el tronco común, necesitamos más articulación en la orientación y no tanta con el tronco común.”
OSCAR MAGAROLA – TITULAR TAO COMUNITARIA
“Hay que romper con el mito de que comunicación comunitaria es trabajo militante en las villas, su campo es múltiple, polifacético y extenso, es el campo de las organizaciones de la sociedad civil y de los medios de comunicación alternativos, populares, comunitarios. La militancia es una decisión propia, nosotros brindamos herramientas para la intervención en la comunicación comunitaria.
El primer gran eje temático es qué es esto que llamamos la comunicación comunitaria. La comunicación es un fenómeno que incluye la experiencia de medios, pero cualquier grupo humano, cualquier organización, institución o movimiento tiene una dinámica propia y esa dinámica está vinculada a los vasos comunicacionales. Un comunicador comunitario es alguien que diagnostica situaciones de comunicación en organizaciones, en instituciones, en grupos, en movimientos, que puede diagnosticar de forma participativa, diagnostica con el otro, no para el otro, a partir de ese diagnóstico con los otros planifica, diseña políticas de comunicación pero no para los otros sino con ellos e implementa estrategias con esa comunidad para fortalecer, dinamizar, mejorar la visibilidad y la relación entre institución y la comunidad para mejorar los vasos participativos y después evalúa en conjunto con el otro, y eso no lo puede hacer otro que no sea un comunicador. Lo que creo que falta es profundizar la articulación entre el taller anual y las materias que forman parte de la orientación. Creo que deberían instituirse, legitimarse espacio sistematizados de encuentro y discusión de hacia dónde vamos. Falta el diálogo, el intercambio de experiencias con otros docentes, discutir qué ha servido, qué debería reforzarse. Estaría bueno armar un ciclo de formación generalista menos extenso, menos prolongado en el tiempo y en los trayectos curriculares y fortalecer la formación en las orientaciones, que permitiría que el licenciado tenga más espacios curriculares que profundice más su formación. Es necesario un espacio curricular, como un seminario que ofrezca las herramientas teóricas de cuáles son los pasos para la elaboración de una tesina, que no es una tesis. El alumno queda a la intemperie una vez que finaliza su cursada.”
CLAUDIA VESPA – GRADUADA ORIENTACIÓN EDUCACIÓN
“Es muy ecléctica la estructura de nuestra carrera, hay materias que pasan como si nada, materias que te rompen la cabeza, y es difícil encontrar el límite. Hubo materias realmente interesantes, que disfruté y que aproveché. Casualmente la troncal, o la que se supone que es la troncal, que es el TAO, fue desastrosa. A lo mejor como estudiantes tendríamos que accionar más para que ciertas cosas de la facultad cambien, ¿no? Yo creo que somos como estudiantes bastante cola aplastada. Mi caso es especial porque yo empecé con docencia y después hice la carrera. Busqué en el diario y lo único que no decía era Licenciado en Comunicación. Lo que pude hacer diferente en relación con la docencia fue trabajar en una ONG, y creo que ese es un buen campo para un egresado de Comunicación Social, insertarse en diferentes instituciones donde se pueda realmente trabajar lo comunicacional. La mayoría de los chicos cuando ingresan quieren ser periodistas o publicistas, todos los años sistemáticamente los chicos plantean eso. No se les ocurre que la carrera es mucho más amplia y que hay muchos más canales. La carrera es un misterio. O sea, quien sigue Comunicación tiene que tener mucha fe. Porque uno no sabe dónde está parado. A mi me parece que la tesina al final es un desafío, que sufrís, pero es un desafío que hay que pasarlo. Si vos no llegás a producir esta tesina es como que no naciste universitario. En Comunicación la escritura es esencial. Entonces es inevitable que pases, para cualquiera de las Orientaciones, por la tesina. La orientación no me ayudó a prepararla, pero empecé antes con mi tema. Eso me gusta también mucho de nuestra carrera, que en muchas materias se exija un trabajo final de elaboración, eso te va preparando.”
DANIELA BRUNO – DOCENTE TAO POLÍTICAS Y PLANIFICACIÓN
“La orientación es un acercamiento a la práctica profesional, donde empezás a discutir cuestiones más específicas sobre el campo de las políticas públicas en comunicación. El taller (TAO) realmente opera como un espacio más cerca de la práctica profesional, y más específica en este caso en el campo de las políticas públicas y políticas de comunicación y del proceso de planificación en las organizaciones. Los alumnos no llegan bien preparados, hay muy poco contacto previo con organizaciones sociales. Hay muy poca experiencia de militancia social, militancia política, y eso sería muy bueno que lo vieran, porque eso realmente haría que tengan otras capacidades para el análisis de las prácticas sociales con las cuales trabajamos; no hay una experiencia de trabajo de campo; hay un problema de formación metodológica; hay otra cuestión, este taller trabaja con organizaciones sociales haciendo un trabajo de campo a lo largo de un año, ¿no? Ahí el nivel de compromiso, de responsabilidad, de los estudiantes respecto de las problemáticas en las que trabajan las organizaciones es una variable determinante para el proceso. Y muchas veces nos encontramos con algunos muy desanimados, muy desinteresados. Específicamente con Comunitaria, ahí hay una división que yo no sé si sigue vigente, hay una serie de espacios comunes, o superposiciones…Fueron concebidas en un momento en el que la política pública iba por un carril, más vinculado a lo estatal, y lo comunitario iba por otro lado. Me parece que hoy lo público no es exclusivamente estatal y tampoco es exclusivamente comunitario. Defiendo la tesina, para mí es algo necesario, la defiendo como instancia de aprendizaje. Pero para que sea realmente una instancia de aprendizaje es importante que la Universidad acompañe, con un buen tutor, con un buen taller de tesis, con orientaciones más específicas, más claras respecto de qué se espera de la tesina, Pero para eso sería importante que la Facultad se expida con una política respecto con las tesinas, que la tesina sea algo más que un hito en la graduación de un pibe.”
ESTEBAN MAGNANI – GRADUADO ORIENTACIÓN POLÍTICAS Y PLANIFICACIÓN
“Me interesaba el tema de poder tratar de entender cómo se modifica una política pública y cómo se generan, a partir de modificaciones en políticas públicas, comportamientos distintos en distintos actores sociales. Normalmente acá en la carrera se plantea a muy pequeña escala, se busca el cambio en una institución para que ciertas cosas funcionen mejor. Es una de las cosas más difíciles que existen… Yo tuve que hacer un trabajo para el TAO en el instituto de cine y era una cosa mucho más teórica (que práctica). Primero tenés que tener una legitimidad política muy fuerte para modificar la comunicación interna o tenés que estar mucho tiempo ahí para generar relaciones personales que te den cierta legitimidad para empezar a generar cambios en conductas que den beneficios. Pero es dificilísimo. Igual te da un baño de realidad importante.
Yo no siento que haya muchas diferencias entre las orientaciones. Tenés un par de herramientas más en torno a una cosa, pero la comunicación termina teniendo mucho de sentido común. Y el sentido común que también es producto de todo lo que vas viendo en la carrera con ese eclecticismo increíble. Estuviste en tantos universos mentales que tenés un montón de herramientas que no te das cuenta ni que tenés. Y eso está bueno. (La carrera) te prepara bien para que, al meterte en algún lugar, rápidamente muestres que tu techo es alto.
(Para la tesina) Hay muchísimos temas. Hay tantos temas que son realmente útiles que se hagan. Tengo unas compañeras que están haciendo un relevamiento de toda una serie de reuniones que han hecho feministas. Poner todas juntas es algo que está bueno y nadie lo había hecho. No es algo que vaya a cambiar la historia del feminisimo ni mucho menos, pero nadie lo hizo hasta el momento y está bueno. Es chiquita la tesina. Hay gente que dice “voy a responder qué pasó en el 2001” y 80 páginas no te alcanzan ni loco. Tiene que ser una tesis chiquita o un relevamiento de algo chiquito también. “
CAMPOLONGO – DOCENTE ORIENTACIÓN PERIODISMO
“La Orientación tiene como misión acercar a los alumnos lo máximo posible a los escenarios reales del mercado laboral, en el caso de las dos asignaturas a mi cargo - Planificación de la Actividad Periodística I y II – desde un punto de vista teórico y práctico. Sería aconsejable una mayor conectividad entre todos los profesores que estamos a cargo de cátedras en la orientación. El TAO, hasta donde yo conozco, prepara a los estudiantes para el trabajo final en la investigación de productos en soporte gráfico, radial o audio visual o temas conexos como análisis discursivos de medios, comunicación institucional, etc. Si bien la orientación periodismo tiene ciertas zonas comunes con el tronco común, la especialización en periodismo debería tener más asignaturas porque no me parece que un estudiante que está por ingresar tenga tan claras las diferencias entre comunicación y periodismo. La tesina significa una suerte de cierre de un ciclo de grado y la posibilidad que el estudiante ponga en juego parte de los saberes adquiridos. Pero últimamente noto que es una dificultad para los estudiantes conseguir tutores, ya que a la mayor parte de nosotros nos escasea el tiempo y tanto su tutoría como su evaluación lleva una carga importante de tiempo para poder hacerlo responsablemente.”
SANTIAGO CASTELLANO – GRADUADO ORIENTACIÓN PERIODISMO
“Cuando entré en la orientación tenía clara idea de que quería hacer periodismo. Las expectativas fueron cumplidas, porque la orientación te da las herramientas básicas para manejarte dentro del campo del periodismo con otras que hayas ido trabajando en los talleres (radio, audiovisual, etc) y también en los optativos. Ahí tenés los elementos básicos. Mi punto de vista personal tiene que ver con que quizás las orientaciones están muy al final de la carrera. Siendo un tronco tan largo, por ahí las materias más específicas se tienen que dar con un desarrollo que tenga que ver más con la profesión o el mundo del trabajo. El tronco común tiene un enfoque que tiene que ver más con alguien que va a investigar en el campo de la comunicación, pero no todo el mundo sale con esa idea. Sería interesante que los estudiantes puedan empezar a cursar materias de la orientación desde antes. La dificultad no es mayor que las últimas materias que el tronco. Tranquilamente las podés cursar antes. (Respecto de la tesis) Yo lo que hice fue un producto radial con otros dos compañeros de cursada. Armamos un programa de investigación. El producto era el demo con una fundamentación por escrito con el marco teórico. Esa es una de las posibles tesinas que existen. Muy pocas personas hacen este tipo de tesinas, porque no se conocen y es tan válida como una tesina de investigación académica. En la orientación se trabajan productos con diferentes formatos que sirven como puntapié para la tesina. Hay como una sobreexigencia con la imagen de la tesina. Lo que en su origen era un trabajo final del taller de orientación se convirtió en un trabajo en que hay que decir lo último que uno tiene sobre comunicación, elaborar aportes originales. El sentido es que sea un trabajo de cierre donde se permitan articular los conocimientos que acumulaste, con un aporte personal, tu aporte en el campo limitado que estás trabajando, pero nada más. Estamos tratando de que se amplíen la cantidad de tutores para dedicarle todo el tiempo que necesitan a ese trabajo de seguimiento personalizado. También promover espacios para compartir con otros tesistas. Muchas veces se hace cuando terminás de cursar, y no tenés conexión con tus compañeros. Hay un trabajo sobre pensar lo que es un producto editorial. Para que los egresados puedan pensar nuevos medios.”
JORGE LIPETZ – TITULAR TAO PUBLICIDAD
“La orientación en opinión pública y publicidad la defino como la más atípica con relación a la estructura y al tronco de la carrera. De todas las orientaciones, junto con periodismo, son las que más concretamente abordan el tratamiento de lo que es el eventual mundo de la inserción profesional en un mundo comercial. Lo que no ha sido exitoso es que el mercado conozca las cualidades y la calidad de formación de nuestra carrera. Ese es un problema de gestión universitaria, no tanto de la formación. Perdemos con carreras muchísimo más cortas, con menos carga, con más carga específica y práctica pero nada del bagaje cultural de nuestra carrera. En la orientación todas las materias son teórico-prácticas. Tienen una importante carga práctica: los chicos hacen. Mucho no se puede hacer en una facultad que tiene cuatrimestres cortos, más los feriados, los paros… pero en el TAO van trabajando permanentemente. No es un taller más, que se aprueba con presentes. Tiene no menos de una docena de mini trabajos, todas las semanas están presentando algo.
El tronco común debería ser más corto y las orientaciones deberían empezar mucho antes. Uno tiene que empezar a tener claro desde antes para donde quiere orientarse. La obligación de una Universidad es responder en equilibrio a lo académico y a la demanda del Mercado en un país. Esta carrera forma para diversas salidas.
Para presentar la tesina hay cuatro años después del TAO. Cuando la tesina no se empieza poco después de terminar el TAO, retomarlo es terrible. La cantidad de temas y la variedad de formatos es amplísima. Cualquier tema (no importa que haya sido de la orientación o no) que te haya gustado hacer, puede ser el germen de la tesina. No es una cosa terrible. La nota del TAO es el promedio de notas de la cursada y de la nota de la tesina, y en muchos casos esta puede no tener nada que ver con el TAO. La nota del TAO queda pendiente hasta tanto el alumno presenta la tesina. Algunos dicen que hay que desengancharlo. Debería haber un taller de tesina y al tutor le facilitaría el trabajo que el alumno venga con un mínimo conocimiento, es una carga para alguien cuya función es supervisar el tema. El TAO debería ser la materia integradora de la orientación. Considero un error entrar al TAO con el mínimo de materias aprobadas, sin cursar ninguna otra de la orientación antes. Nosotros damos por supuesto en el TAO que los conocimientos básicos de las otras materias los tienen. Yo sugiero que a nuestra orientación entren por comercialización y campañas, para que el TAO no les resulte tan desconectado.”
VICTORIA PONFERRADA – GRADUADA Y DOCENTE ORIENTACIÓN PUBLICIDAD
“De todas las orientaciones, la de Publicidad tiene más técnicas. Conjuga teoría con técnica, que es algo preciado en el mercado laboral. En cambio la orientación de Periodismo tiene menos técnica que los talleres previos. Es más teórica, a pesar de ser periodismo, tiene un contenido más teórico. Es por eso que yo elegí Publicidad. (…)Me parece muy interesante esta idea del camino propio, la idea de poder hacer diferentes recorridos según intereses personales. Creo que el debate está abierto, que todavía no se sabe cómo va a devenir esto. Pero por un lado me parece interesante la idea de no tener cuarenta materias, una carrera tan larga, tan teórica, tan pesada, que termina siendo un graduado que sabe mucho pero no sabe tanto, o sea, que le faltan herramientas. Tiene mucha teoría encima pero sin herramientas para defenderse en la calle. (…)Hay muchas materias que en la orientación vuelven, que son muy necesarias, que se juntan, se articulan. Es absurdo pensar que son dos mundos. Lo que tendría que ver es la habilidad de articularla (…)Yo creo que la tesina es algo realmente complicado, que es lo que nos está trabando en tener graduados. Y eso no es bueno para la carrera. En términos estrictos me parece excesivo, me parece que no tiene que ver con el quehacer de todos nosotros, tiene que ver con el quehacer de algunos de nosotros, que tienen un horizonte académico.(…) Mi humilde es que se puedan altercar, como hay en otras casas de estudio de la Universidad. O sea, que una tesina vale por dos seminarios, que una tesina vale por otra cosa. Que permite, en algún momento -y esto tiene que ver con el plan de estudios reformado- que los alumnos empiecen a elegir su camino.(…) Me gustaría que llegue un momento en el que la orientación sea vista como parte de la carrera y no como un elemento anómalo o externo. No lo es, somos los mismos, somos compañeros, y sería más rico poder juntar y no separar porque de hecho con los colegas no estamos separados.”
NELSON CARDOSO – GRADUADO Y DOCENTE ORIENTACIÓN COMUNITARIA
“Yo llego a la carrera cuando recién empezaba y elegí la carrera por Comunicación Comunitaria y eso era un título, La orientación se fue haciendo a medida que iba cursando.
Lo que fue muy positivo del TAO es que la tesina se hacía en el TAO, lo terminabas y la entregabas, había un seguimiento de la investigación en el propio taller anual, tenías al docente ahí que era tu tutor... me parece que era mejor, la hacías antes de la orientación. Estaba bueno porque tenías una tutoría semanalmente. Ahora me toca a mi tutoriar tesinas y a la mayoría se les hace un plomazo porque terminan de cursar, se desconectan de la facultad y retomar termina siendo una carga. Es contraproducente porque se la quieren sacar de encima, egresar, tener un título y lo hacen como un trámite y no como una investigación con la riqueza que eso tiene y hasta con las posibilidades de inserción laboral que eso puede tener
(Habría que) hacer un recorrido más personal, ya el que tiene un perfil que pueda elegirlo antes, alargar la orientación. Yo creo que necesitamos más materias correlativas, algunas muy específicas que no están en el tronco común, necesitamos más articulación en la orientación y no tanta con el tronco común.”
OSCAR MAGAROLA – TITULAR TAO COMUNITARIA
“Hay que romper con el mito de que comunicación comunitaria es trabajo militante en las villas, su campo es múltiple, polifacético y extenso, es el campo de las organizaciones de la sociedad civil y de los medios de comunicación alternativos, populares, comunitarios. La militancia es una decisión propia, nosotros brindamos herramientas para la intervención en la comunicación comunitaria.
El primer gran eje temático es qué es esto que llamamos la comunicación comunitaria. La comunicación es un fenómeno que incluye la experiencia de medios, pero cualquier grupo humano, cualquier organización, institución o movimiento tiene una dinámica propia y esa dinámica está vinculada a los vasos comunicacionales. Un comunicador comunitario es alguien que diagnostica situaciones de comunicación en organizaciones, en instituciones, en grupos, en movimientos, que puede diagnosticar de forma participativa, diagnostica con el otro, no para el otro, a partir de ese diagnóstico con los otros planifica, diseña políticas de comunicación pero no para los otros sino con ellos e implementa estrategias con esa comunidad para fortalecer, dinamizar, mejorar la visibilidad y la relación entre institución y la comunidad para mejorar los vasos participativos y después evalúa en conjunto con el otro, y eso no lo puede hacer otro que no sea un comunicador. Lo que creo que falta es profundizar la articulación entre el taller anual y las materias que forman parte de la orientación. Creo que deberían instituirse, legitimarse espacio sistematizados de encuentro y discusión de hacia dónde vamos. Falta el diálogo, el intercambio de experiencias con otros docentes, discutir qué ha servido, qué debería reforzarse. Estaría bueno armar un ciclo de formación generalista menos extenso, menos prolongado en el tiempo y en los trayectos curriculares y fortalecer la formación en las orientaciones, que permitiría que el licenciado tenga más espacios curriculares que profundice más su formación. Es necesario un espacio curricular, como un seminario que ofrezca las herramientas teóricas de cuáles son los pasos para la elaboración de una tesina, que no es una tesis. El alumno queda a la intemperie una vez que finaliza su cursada.”
¿Y entonces?
Si bien no pretendimos con estas entrevistas ser exhaustivos respecto de las visiones que existen acerca del plan de estudios en general y de cada orientación en particular, consideramos que nos sirven para ver, a grandes rasgos, qué elementos podemos tomar para seguir pensando en nuestra carrera.
Notamos que representantes de las cinco orientaciones están de acuerdo con una especie de redistribución de la importancia que se le da a cada orientación con respecto a la totalidad de la carrera, con que el debate debe darse en parte en torno al “acortar el tronco, alargar la orientación”. Fomentando el camino propio de cada estudiante desde antes de lo que está planteado actualmente.
Con respecto a la tesina, si bien no hubo unanimidad en mantenerla obligatoriamente, sí la hubo respecto de las actuales condiciones de producción: hace años, para los primeros graduados, era menos complicado, pero con el crecimiento de la carrera se perdió el acompañamiento a los tesistas y el seguimiento real del desarrollo del trabajo. Ni los estudiantes ni los tutores pueden cumplir su rol adecuadamente, porque no hay espacio ni tiempo físico que lo permitan, entre otras cosas.
Otra cuestión que fue mencionada es cómo las orientaciones cubren la totalidad del campo de la comunicación y cómo están divididas. Notamos un cierto “atraso” y una necesidad de redefiniciones, porque con el paso del tiempo, y la consolidación del campo en general, hay algunas superposiciones que podrían salvarse (en especial entre las orientaciones de Políticas y Planificación y Comunitaria), tal vez profundizando, en contrapartida, la especificidad de cada una.
Nosotros pensamos que todas las modificaciones deben hacerse sobre la base de no perder conocimientos teóricos. En el balance constante que se hace en Comunicación entre la teoría y la práctica, consideramos fundamental no volver la nuestra una carrera de “técnicas”. La práctica es necesaria y creemos que las reformas del Plan deben realizarse en ese sentido, quizás incorporando prácticas específicas de cada orientación posible, de manera optativa. Pero sobre una base de conocimientos generales que permitan aprovecharlas.
Pero más importante que sacar conclusiones ahora, creemos que es necesario que del debate participemos todos, para que repensemos entre todos qué Comunicación queremos, qué comunicadores o comunicólogos queremos ser, para qué y para quién. Para esto, en principio, es menester que la información se difunda realmente, en parte para reducir el grado de creciente desconcierto de la carrera, y en parte para tener una base consistente desde la cual debatir. Por ejemplo, muchos estudiantes no saben que la tesina no tiene que estar obligatoriamente relacionada con la orientación elegida, o que puede ser en formato radiofónico o audiovisual y no necesariamente tiene que ser una producción escrita. Por todo esto insistimos y seguiremos insistiendo con la conformación de espacios de discusión, y reclamamos a la Carrera abrir realmente los debates a todos los que conformamos la Comunidad Académica.
Notamos que representantes de las cinco orientaciones están de acuerdo con una especie de redistribución de la importancia que se le da a cada orientación con respecto a la totalidad de la carrera, con que el debate debe darse en parte en torno al “acortar el tronco, alargar la orientación”. Fomentando el camino propio de cada estudiante desde antes de lo que está planteado actualmente.
Con respecto a la tesina, si bien no hubo unanimidad en mantenerla obligatoriamente, sí la hubo respecto de las actuales condiciones de producción: hace años, para los primeros graduados, era menos complicado, pero con el crecimiento de la carrera se perdió el acompañamiento a los tesistas y el seguimiento real del desarrollo del trabajo. Ni los estudiantes ni los tutores pueden cumplir su rol adecuadamente, porque no hay espacio ni tiempo físico que lo permitan, entre otras cosas.
Otra cuestión que fue mencionada es cómo las orientaciones cubren la totalidad del campo de la comunicación y cómo están divididas. Notamos un cierto “atraso” y una necesidad de redefiniciones, porque con el paso del tiempo, y la consolidación del campo en general, hay algunas superposiciones que podrían salvarse (en especial entre las orientaciones de Políticas y Planificación y Comunitaria), tal vez profundizando, en contrapartida, la especificidad de cada una.
Nosotros pensamos que todas las modificaciones deben hacerse sobre la base de no perder conocimientos teóricos. En el balance constante que se hace en Comunicación entre la teoría y la práctica, consideramos fundamental no volver la nuestra una carrera de “técnicas”. La práctica es necesaria y creemos que las reformas del Plan deben realizarse en ese sentido, quizás incorporando prácticas específicas de cada orientación posible, de manera optativa. Pero sobre una base de conocimientos generales que permitan aprovecharlas.
Pero más importante que sacar conclusiones ahora, creemos que es necesario que del debate participemos todos, para que repensemos entre todos qué Comunicación queremos, qué comunicadores o comunicólogos queremos ser, para qué y para quién. Para esto, en principio, es menester que la información se difunda realmente, en parte para reducir el grado de creciente desconcierto de la carrera, y en parte para tener una base consistente desde la cual debatir. Por ejemplo, muchos estudiantes no saben que la tesina no tiene que estar obligatoriamente relacionada con la orientación elegida, o que puede ser en formato radiofónico o audiovisual y no necesariamente tiene que ser una producción escrita. Por todo esto insistimos y seguiremos insistiendo con la conformación de espacios de discusión, y reclamamos a la Carrera abrir realmente los debates a todos los que conformamos la Comunidad Académica.
Nuevo año, nueva dirección de la carrera. ¿Nueva?
Tras las elecciones obligatorias del año pasado, la carrera de comunicación tiene un nuevo director: Alejandro Kaufman. A pesar de haber obtenido menos votos que otros dos candidatos, el voto ponderado de los claustros de graduados y docentes le otorgó la victoria y el sillón. Sin embargo, esta renovación parece no ser un verdadero cambio respecto de una dirección que no se interesó –ni se interesa- en abrir un verdadero debate sobre los problemas de la carrera que tenemos ni las posibilidades de hacer una carrera que verdaderamente queramos. No es casual, tampoco, que venga de la mano de una agrupación como Nexo.
Para el nuevo director hay que dejar de lado las quejas y seguir avanzando en la construcción de vayaunoasaberqué. El proyecto de Kaufman es bien sencillo: la UBA está en crisis, hay que conformarnos con lo que tenemos. Si bien las aulas se caen a pedazos, los docentes están mal pagos (a pesar de ser una de la carreras con menor cantidad de docentes ad honorem, estos aún existen), está toda la facultad dividida en un número cada vez mayor de edificios y el plan de estudios de nuestra carrera está cada vez más anquilosado, no podemos pretender ninguna clase de mejora ni ampliación en la participación. Así agrega un nuevo condimento al quietismo y apolitización de los estudiantes y de la comunidad educativa en general. Un condimento fundamental para reproducir la misma dinámica con la cual él pudo acceder a su puesto.
Sus primeros días al mando de la carrera se vieron envueltos en una polémica enorme como la del Observatorio de Medios. El claro posicionamiento de la facultad y de la carrera a favor del gobierno nacional no fue debatido previamente con la comunidad académica. Ante el pedido por parte de los estudiantes de abrir un debate democrático sobre el tema, el director accedió concediendo un Foro docente-estudiantil para tratar la cuestión de “los observatorios de medios”. La discusión debía empezar con la asunción de que debía haber un observatorio e ir avanzando en los acuerdos parciales para la construcción del mismo. Es decir, en vez de un debate ideológico, el planteo del foro fue algo pragmático, donde la verdadera discusión quedó solapada. Para el director no tiene ninguna relevancia discutir la articulación de la facultad con el gobierno ni -muchísimo menos- intercambiar opiniones sobre la poca representatividad de su gestión. Esos son, para él, temas que pueden quedar atrás en la agenda por más de que sean los que a nosotros más nos interesen.
Dar lugar a nuestras inquietudes –y no a las que él cree que deberíamos tener- no está en sus planes. Una vez más, así como asumió sin que los estudiantes lo apoyáramos, nuestra participación en los asuntos de la facultad le parece un estorbo. Nos tenemos que limitar a opinar en los espacios y en las temáticas que él considere adecuados para hacer su gestión lo más operativa posible.
No pretendemos caer en una crítica ciega ni despiadada, sino que no queremos dejar pasar cuáles son los puntos más importantes de la dirección de una carrera como la nuestra. Nosotros, desde ContraHegemonía, no creemos en esta lógica de trabajo, porque no creemos que nada bueno se pueda construir sobre la base de “consensos” impuestos.
Para el nuevo director hay que dejar de lado las quejas y seguir avanzando en la construcción de vayaunoasaberqué. El proyecto de Kaufman es bien sencillo: la UBA está en crisis, hay que conformarnos con lo que tenemos. Si bien las aulas se caen a pedazos, los docentes están mal pagos (a pesar de ser una de la carreras con menor cantidad de docentes ad honorem, estos aún existen), está toda la facultad dividida en un número cada vez mayor de edificios y el plan de estudios de nuestra carrera está cada vez más anquilosado, no podemos pretender ninguna clase de mejora ni ampliación en la participación. Así agrega un nuevo condimento al quietismo y apolitización de los estudiantes y de la comunidad educativa en general. Un condimento fundamental para reproducir la misma dinámica con la cual él pudo acceder a su puesto.
Sus primeros días al mando de la carrera se vieron envueltos en una polémica enorme como la del Observatorio de Medios. El claro posicionamiento de la facultad y de la carrera a favor del gobierno nacional no fue debatido previamente con la comunidad académica. Ante el pedido por parte de los estudiantes de abrir un debate democrático sobre el tema, el director accedió concediendo un Foro docente-estudiantil para tratar la cuestión de “los observatorios de medios”. La discusión debía empezar con la asunción de que debía haber un observatorio e ir avanzando en los acuerdos parciales para la construcción del mismo. Es decir, en vez de un debate ideológico, el planteo del foro fue algo pragmático, donde la verdadera discusión quedó solapada. Para el director no tiene ninguna relevancia discutir la articulación de la facultad con el gobierno ni -muchísimo menos- intercambiar opiniones sobre la poca representatividad de su gestión. Esos son, para él, temas que pueden quedar atrás en la agenda por más de que sean los que a nosotros más nos interesen.
Dar lugar a nuestras inquietudes –y no a las que él cree que deberíamos tener- no está en sus planes. Una vez más, así como asumió sin que los estudiantes lo apoyáramos, nuestra participación en los asuntos de la facultad le parece un estorbo. Nos tenemos que limitar a opinar en los espacios y en las temáticas que él considere adecuados para hacer su gestión lo más operativa posible.
No pretendemos caer en una crítica ciega ni despiadada, sino que no queremos dejar pasar cuáles son los puntos más importantes de la dirección de una carrera como la nuestra. Nosotros, desde ContraHegemonía, no creemos en esta lógica de trabajo, porque no creemos que nada bueno se pueda construir sobre la base de “consensos” impuestos.
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